2 may. 2011

Saga Tusitala. Operación Taller (En busca de Tusitala perdido, 2)

-Está bien, siéntese, y cuénteme todo lo que sepa o se le ocurra sobre su amigo, Tusitala.



-Sí, señor detective Hyeronymus.





-45





-Bueno, sí, 45. ¡Qué viejo es usted!





El cliente permaneció nervioso. Trató 45 de tranquilizarlo, pero no había manera.





-Pues, sí. Sólo vino a una clase, a la última, creo, y luego desapareció sin rastro.





-Bueno, en eso soy un hacha-dijo 45-, en seguir rastros que no dejan rastros.





-Y luego, apenas supimos nada de él. Incluso su actividad en Zarigüeya es anecdótica. Dejo de escribir en su propia obra, que también es colectiva, que había creado. Entonces, todos nos empezamos a alarmar. Es el único que tiene preguntas que desbaratan ciertas teorías, para escribir. Es decir, de la escritura. El único que convierte en debate una clase de teoría.





45 lo interrumpió:





-Suelo dar patadas a las teorías-comentó el detective.





-Y luego, no supimos nada de él. Ya no sé más. Sólo sé que ha desaparecido, y que no fue a la Tertulia Filosófica del mes pasado.





-¿También es filósofo?-preguntó 45, anonadado, más nada que dado.





-Bueno, como casi todo el mundo.





-Bien. A ver si lo he comprendido: Tusitala se presenta hasta el último momento, o sea, el Taller, y luego, desaparece sin avisar. Usted quiere que lo encuentre. Bien, lo haré. Pero tendré que entrar en el Taller, de incógnito, y dedicarme a interrogar a cada uno, y cada una. Será un trabajo muy arduo, y creo que no lo resolveré ni en 45 minutos. Es lo de menos. Y lo más seguro es que quede, de momento, en lista de espera. Correré el riesgo.





-Gracias, Hye... 45.





Y 45 y su cliente se dieron la mano.





-Quedo contratado-dijo 45.





Lo que previó 45, en la recién bautizada Operación Taller, se cumplió al momento. Habló con la Bibliotecaria Jefe, y lo dejó en lista de espera. Eso sí, al presentarse en la Biblioteca, aprovechó para sacar algún libro, y a dar paseos entre los blancos anaqueles de acero. También se dedicó a estudiar a cada usuario que pasaba por ahí, sin levantar sospechas. La desazón de que Anónimo Black Adam pudiera hacer de las suyas, lo preocupaba sobremanera, pero se trataba de otros de los riesgos que había que correr.





Pronto vio a dos usuarias que, según las descripciones de su cliente, pertenecían al Taller. Estas mantuvieron una conversación sobre literatura y escritura, mientras repetía una "que escribía por placer, no para publicar"; decidió no seguir escuchando, para no levantar sospechas, y fue a recepción, a pedir turno para Internet. Conocía la dirección del blog de Zarigüeya; pero, en un primer momento, creyó que se trataba de una organización de inteligencia (Z.A.R.I.G.U.E.Y.A.), razón que desechó, porque estaba equivocado. Pero fracasó. El sistema no le permitía la búsqueda. Decidió que la realizaría desde su despacho, y salió de la Biblioteca, después de registrar el préstamo del libro.





-Tiene un mes para leerlo, y puede sacar unos tres libros-dijo un chico con gafas, y ligeramente atacado por la calvicie.





-Gracias. Lo tendré en cuenta.





La mitad de la Operación Taller ya había dado sus frutos. Esperaba que el misterio que envolvía la desaparición de Tusitala, no fuera amargo.





4 comentarios:

  1. ¿Dónde está la primera entrega?
    Parece divertido.
    ¿Por qué hay tanto espacio entre las frases?
    Veremos qué pasa.
    Un abrazo

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  2. ¡A ver si se espabila 45 y encuentra a Tusitala antes de que algun "celosillo" de su buen hacer nos lo suplante...!

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  3. ¡¡Felipe!! Creo que debes quitar los espacios entre líneas para que no se desplacen las otras entradas recientes. No sé si es que lo escribes aparte y luego copias y pegas o es porque lo escribes directamente en el blog... No sé, pero sea como sea, seguro que puedes corregirlo. Además en este formato se lee peor.
    Y ahora mi crítica.
    No sé si es que estoy espesa o es que 45 me supera. Escribes como piensas y das por supuesto que ya conocemos a los personajes. Tiene razón Asun, ya se nos había olvidado la primera entrega. Deberías habernos facilitado la labor y ponernos en situación.
    Y luego, intuyo, que Hyeronymus, el auténtico Hyeronymus, sigue sin saber nada de Tusitala, el auténtico Tusitala, ese al que todos echamos tanto de menos ¿no?
    Bueno guapo, que sigas tan aplicado en la lectura y en la escritura, que los demás estamos vaguetes.

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  4. Gracias a todas,
    la razón es muy sencilla: escribo on line en la entrada del blog. Para Fortunata: la primera entrega se halla en la etiqueta 45Relatos. En mi blog, también me pasa, pero debe ser por lo que he dicho antes: escribo on line. Además, cuando ideo la entrega lo escribo
    directamente, por si se me ocurre un giro de la trama durante la escritura, queda más natural, y si fallo, el error es mío.
    Exacto, Lupita: Hyeronymus es un personaje más, pero no tiene ni idea de que Tusitala, el auténtico, tenga que ver con el de ficción, pero son licencias que me tomo. De lo contrario, no podría escribir. Un abrazo.

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